Esta ilustración muestra un escenario que pretende explicar el agua recién descubierta sobre la superficie de la luna. Cuando una corriente de iones de hidrógeno, provenientes del sol (zona derecha) por el viento solar y golpea la luna (zona izquierda), puede liberar oxígeno a partir de material lunar para formar agua. A altas temperaturas (rojo-amarillo), la mayor parte del agua que se forma se liberan en el espacio, pero a bajas temperaturas (verde-azul) el agua se acumula en la superficie.

Según los datos obtenidos por las sondas lunares, el agua en la Luna se encuentra en la superficie, como una fina capa de rocío y también en el interior de la propia Luna

Imagen: F. Merlin/Unversity of Maryland, McREL

Fuente: SC