Por primera vez, los astrónomos han sido capaces de seguir directamente el movimiento de un exoplaneta, ya que se mueve de un lado a otro de su estrella madre. El planeta tiene la órbita más pequeña detectada hasta la fecha de todos los exoplanetas, de los cuales se han obtenido imágenes directas. La órbita del exoplaneta está tan cerca de su estrella, como Saturno  del sol, aproximadamente. Los científicos creen que puede haberse formado de similar manera, a los planetas gigantes del Sistema Solar. El exoplaneta tiene una masa unas nueve veces la masa de Júpiter.

Este descubrimiento guarda cierta similitud con la predicción de la existencia de Neptuno por los astrónomos Adams y Le Verrier en el siglo 19, basádose en observaciones de la órbita de Urano antes de poder ver a Neptuno.

Imagen: NASA

Fuente: ESO